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Séptimo arte es el apelativo por el cual se denota a la cinematografía desde hace más de cien años.

La industria cinematográfica es uno de los grandes pilares de la sociedad actual, no únicamente a nivel económico sino también en el entretenimiento. La cinematografía nos permite experimentar nuevas historias de un modo en el que otras artes no podrían, no por nada el cine es considerado el séptimo arte.

Es un término que no debe tomarse a la ligera, pues ser considerado como tal es una excelente manera de referirte a las artes audiovisuales. Ahora, ¿esto tiene un significado más profundo?

Séptimo arte es el apelativo por el cual se denota a la cinematografía desde hace más de cien años. Ahora, este término fue acuñado en 1911 por el poeta italiano Riccioto Canudo, y nació a partir de la clásica enumeración de las diferentes artes, que viene desde la antigüedad, y que hasta el momento solo contaba con seis.

Canudo definió al cine como un “arte plástico en movimiento”, por lo que le pareció que este debía estar enumerado en la lista de las artes. Al ser una expresión de información, valores y sentimientos, el cine se gana este título al igual que las demás artes.

De este modo, se definiría el cine como séptimo arte, quedando la lista de la siguiente manera:

  • Arquitectura.
  • Escultura.
  • Pintura.
  • Música.
  • Danza.
  • Poesía.
  • Cine.

Curiosamente, aunque antecesora del cine, la fotografía viene en el orden de las artes, después del cine. Sin embargo, las siete anteriores son consideradas las artes principales, ya a partir de las siguientes son consideradas con menor reconocimiento.

Entre estas últimas, encontramos expresiones artísticas como la misma fotografía, el cómic, el diseño gráfico, la publicidad, la televisión, los videojuegos, los tatuajes, el origami y la cocina, por poner ejemplos.

La relación entre el cine y las demás artes

¿Qué tienen en común las artes? Simple, son formas expresivas del ser humano, mismas que buscan contar historias abstractas desde la perspectiva del autor. Desde la arquitectura hasta la poesía, todas tienen la intención de conectar de algún modo con el espectador y transmitir un mensaje.

El cine siempre busca hacer esta actividad, desde su era primitiva hasta la digital. Los hermanos Lumiére comenzaron con esto además de los maestros del Impresionismo, también Charlie Chaplin junto a los clásicos artistas de vanguardia, desde Salvador Dalí y Alfred Hitchcock hasta Jean-Luc Godard y Andy Warhol.

El juego de relaciones entre el cine y las demás artes se encuentra en temas como la composición, la estética y el objetivo. Cada una requiere una planificación previa y una indiscutible pasión para ser ejecutada, debido a esto podemos entender que los orígenes del cine perviven gracias a todos los grandes artistas de la historia.

En los años 1800, la pintura y la escultura representaban la realidad con la mayor semejanza posible e inculcando la experiencia del tiempo como una percepción humana más. Más tarde, en los años 1900, los hermanos Lúmiere lograron percibir los motivos de los pintores impresionistas y utilizar esta inspiración para sus películas ( que así mismo inspiraron a miles de artistas plásticos de la época).

El cubismo, por su parte, nació en la escultura y la pintura. Pero también se extendió al cine de un modo en el que Charlot generó bastante interés en Fernand Léger por este maravilloso arte audiovisual. En el caso del surrealismo podemos destacar la gran colaboración de Hitchcock con Dalí en su película Recuerda (1945), que presenta expresiones surrealistas y psicoanalíticas de una manera extraordinaria.

Durante los años 50, Pablo Picasso colaboró en una película con temática de su arte y en los años 60 la estética cinematográfica se abrió a la pintura moderna (y también a artes más conceptuales) de un modo en el que los cineastas se enfocaron más en artistas como Henri Matisse. Un excelente ejemplo es el famoso director franco-suizo Jean-Luc Godard, quien fue uno de los puentes pioneros entre los siglos XX y XXI.

El séptimo arte se nutre de las demás artes

El rumor común detrás de la nominación del cine como séptimo arte radica en que este agrupaba todas las demás artes, lo que tiene un poco de verdadero y un poco de falso.
En primer lugar porque efectivamente el cine sí agremia en su quehacer muchas de las demás artes, incluyendo las que están por encima como las que fueron agregadas posteriormente, lo que no es cierto es que esa sea la razón. Sí, es falso que esta sea la razón del apelativo.

Lo que sí llevó a Canudo a decirle séptimo arte es la influencia que tiene el cine en el movimiento teórico, intelectual y artístico. Y es verdad, el cine se estudia desde el arte, el lenguaje, la sociología, antropología, las ciencias políticas, y otras áreas del conocimiento.

Así mismo, para hacer cine, se requiere de diferentes conocimientos que reposan en los distintos roles que intervienen en la realización. Por ejemplo, para el Director de Arte es importante saber de arquitectura, escultura, pintura y fotografía. Así mismo ocurre con otros roles, incluyendo el guionista, quien estará también muy ligado a las humanidades. Todo un arte multidisciplinar.

¿El cine es arte o industria?

Definitivamente, en la actualidad, el cine es una industria muy importante. Como bien se mencionó en un inicio, es uno de los grandes pilares de la economía y entretenimiento mundial, pues mueve muchísimo dinero y brinda una increíble cantidad de trabajo a miles de personas. Sin embargo, estamos hablando de una parte meramente comercial del mundo cinematográfico.

El movimiento artístico por excelencia del siglo XX fue el cine y aunque no todo cine es arte, no se puede negar que todo producto posee una importante identidad cultural. Existen muchas películas malas, regulares y buenas, pero todas representan un simbolismo que interpreta la particular visión del mundo del autor. ¿Sabías que solo uno de cada diez films logra tener éxito en taquilla a pesar de que todos los autores hacen lo más que puedan porque su producto llegue a más personas?

Muchas razones existen, pero es importante tener en cuenta que las películas más comerciales se hacen para mantener una industria tan cultural (y lucrativa) como lo es el negocio del séptimo arte.

La industria ha capitalizado el arte de cierta manera, sin embargo, esto ha logrado que el cine llegara a más personas que antes. ¿Esto es algo malo? Desde cierto punto de vista, la globalización ha conseguido perder ciertos valores que el séptimo arte promovía, aunque ha logrado mantener la llama viva y la atención de un público muchísimo más amplio que el de las demás artes.

Sí, el cine es el arte más comercial e industrialmente más explotado, pero no deja de ser parte de estas. No ha perdido la increíble esencia que siempre lo ha caracterizado. Muchas personas tratan de mantener esta llama viva, sabiendo muy bien la lucha que tienen contra grandes producciones y blockbusters multimillonarios.

Sin embargo, nunca ha dejado de ser aquello que une a miles de personas en una sala de cine para disfrutar de 2 horas excitantes, donde las historias no solo se cuentan con palabras, sino con imágenes de igual modo. Y así, de esta manera, seguirá siendo el exquisito séptimo arte que es y que jamás dejará de ser.

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